Lactancia materna y salud mental
María Paloma Romero, Psicóloga y Consejera de lactancia materna
Beneficios de la lactancia
La lactancia materna es fundamental para el bienestar integral de la díada mamá-bebé, son bien conocidos todos los beneficios y aportes de la lactancia relacionados con la nutrición, desarrollo inmunológico, cerebral y bienestar psicoemocional para el bebé. Adicionalmente, en los últimos años las investigaciones científicas han contribuido a demostrar la importante interrelación que existe entre la salud mental de la madre y el proceso de la lactancia materna. Comprender esta relación es esencial para diseñar intervenciones que mejoren el bienestar materno y las prácticas de lactancia.
La lactancia representa una herramienta fisiológica que ayuda a la relajación de la madre, este efecto se explica a través de la actividad neurohormonal. Las hormonas liberadas durante la lactancia, como la oxitocina, tiene un efecto sedante que funciona como un “estabilizador” natural, aumentando la sensación de bienestar, reduce la tensión arterial, e induciendo estados de serenidad en mamá y bebé (Brittom y Gronwaldt,2006). Además, la oxitocina modula la respuesta al estrés, las madres que amamantan exclusivamente durante mayor tiempo, reportan menores niveles de estrés (Nagel y cols., 2022).
La otra hormona presente en la lactogénesis, la prolactina, tiene efectos en el cerebro que promueven y facilitan las conductas de maternaje y sincronía cerebral del comportamiento vincular (Uvnas-Moberg, 2009). Con efectos positivos en la vinculación de la madre con su bebé, reforzando la confianza y seguridad en su rol materno.
Lactancia y salud mental
Sin embargo, la lactancia sobre todo al inicio es un proceso que puede conllevar dificultades, sobrecarga emocional, cansancio físico y dolor, generando malestar emocional, caracterizado por la culpa, el fracaso, la sensación de no ser buena madre o no cumplir con las expectativas del entorno social. Circunstancias que condicionan el bienestar mental, convirtiéndose en una fuente de estrés para la mamá, pudiendo desencadenar en depresión postparto y\o mayor nivel de ansiedad.
En relación a las expectativas que la mamá tiene con respecto a la lactancia, cuando estas no se corresponden con la experiencia real, surge un choque que genera sentimientos de engaño, rabia y tristeza (Spannhake et al., 2021). Cerca del 75% de las madres que no cumplen sus expectativas obtienen puntuaciones significativamente mayores en la Escala de Edimburgo (Gregory et al., 2015).
El estrés puede afectar negativamente la lactancia, las investigaciones muestran que a mayor nivel de estrés, menor es la concentración de prolactina en la sangre (Edurne et.al , 2025). Sumado a esta realidad, la presión social para dar el pecho (expresada por casi el 50% de las mujeres) también se identifica como un factor que afecta la salud mental de las madres, ya sea por presión interna, de los profesionales médico sanitarios, familiares o amigos (Norman et al., 2022).
En las madres con diagnóstico de depresión y ansiedad, se asocian a menor tasa de lactancia y mayores dificultades relacionadas con el agarre del bebé al pecho. Sabemos que si una mujer con diagnóstico de depresión desea amamantar, suprimir la lactancia no es necesario en la mayoría de los casos, en la actualidad hay gran cantidad de psicofármacos compatibles con la lactancia. Existe evidencia científica que muestra que el destete precoz en madres con trastornos del estado de ánimo, incrementa el riesgo de un aumento en los cuadros de ansiedad y en la depresión (Ystrom,2012). Algunas investigaciones reportan que las madres que interrumpen la lactancia los primeros meses tienen un riesgo 9,68 veces mayor de experimentar DPP en los primeros 6 meses después de dar a luz (Islam et al., 2021).
El poder del apoyo emocional y profesional
El apoyo social y emocional, así como el adecuado asesoramiento por un profesional en lactancia, son cruciales para promover una experiencia positiva de lactancia y mejorar la salud mental materna. Comprender las razones específicas de cada mujer para amamantar o dejar de hacerlo es importante para dar el apoyo emocional adecuado. La lactancia puede representar un desafío y en este contexto el apoyo social proveniente de personas cercanas (familiares, amigos y equipo de salud) desde el embarazo se convierte en factor clave para el inicio y sostenimiento de la lactancia y la salud de la madre y el bebé.
En el marco de la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2025 cuyo lema es: Prioricemos la lactancia materna construyendo sistemas de apoyo sostenibles. La lactancia materna no es solo responsabilidad de la madre , incluye el compromiso de toda la sociedad, creando entornos que protejan y promuevan la lactancia, incluyendo familias y comunidades, personal de salud, espacios laborales, gobiernos y políticas públicas.
Los profesionales y proveedores de salud que acompañamos a las madres, podemos centrarnos en psicoeducar, informar oportunamente desde el embarazo a las madres y difundir una actitud de apertura, flexibilidad, sin juzgar, promoviendo la seguridad y confianza. Ante dificultades en la lactancia, transmitir tranquilidad, que las dificultades son frecuentes, superables y que no indican una maternidad deficiente o incompetente, ofreciendo apoyo práctico y oportuno durante todo el proceso.
Entornos que sostienen la lactancia materna
Las mujeres expresan la necesidad de sentirse escuchadas, compartir su experiencia y desafíos en esta etapa de lactancia, es imprescindible por lo tanto, promover los vínculos entre las madres conformando grupos de apoyo. PSI contribuye a fomentar el bienestar, brindando asistencia y apoyo con su encuentro de apoyo: ABC de la Lactancia Materna…
Los servicios de salud tienen un impacto directo, cada vez hay más evidencia acerca de los efectos de las prácticas durante el parto sobre la lactancia y el bienestar psicológico de la madre y el bebé. Sabemos que una experiencia de parto agradable, favorecer el contacto físico piel con piel, aumenta el éxito de la lactancia materna y mejora la salud mental de ambos (Dimitraki et al., 2022). Proteger y fomentar esta práctica en el nacimiento, es una de las mejores prácticas basadas en la evidencia y recomendadas por la OMS para asegurar la salud y bienestar. Los trabajos de Nils Bergman son muy reveladores en este sentido, especialmente su énfasis en la necesidad de proteger el contacto piel con piel de la madre y el bebé inmediatamente después del nacimiento.
La crianza monoparental y la migración podría representar un desafío extraordinario, especialmente en contextos de elevada vulnerabilidad social. Las investigaciones sobre lactancia materna en madres migrantes muestran como estas enfrentan mayores dificultades para mantener sus lactancias, factores como las barreras lingüísticas, el acceso limitado a la atención médica y las dificultades socioeconómicas afectan la lactancia (Blanco et al., 2021). Es crucial desarrollar intervenciones culturalmente apropiadas y accesibles para apoyar a las madres migrantes en sus esfuerzos por amamantar.
Los espacios laborales también podrían apoyar, fomentando espacios de trabajo que faciliten la continuidad de la lactancia; tomando consciencia del valor social y productivo de la maternidad. Para ello se requiere de unas políticas públicas y leyes que faciliten y favorezcan el mantenimiento de la lactancia materna de la mujer trabajadora, además de establecer políticas y planes de salud para promover y fomentar la salud mental perinatal. !Proteger la Lactancia Materna es cuidar la Salud Mental! #lactancia #saludmentalmaterna
Recuerda, no estás sola, no tienes la culpa. ¡Con ayuda, te sentirás mejor! Comparte este blog de apoyo en salud mental perinatal con quien lo necesite.
Apoyo de PSI para familias hispanoparlantes










